¿Cómo trabajamos?
Trabajamos aspectos como la identificación de conductas de intimidación, exclusión o humillación, el respeto a los límites propios y ajenos, la comunicación asertiva, la petición de ayuda, la respuesta ante la presión del grupo y el papel de quienes observan una situación de acoso.
El programa presta especial atención al desarrollo de recursos personales y sociales, evitando responsabilizar al niño de una situación de acoso y reforzando la importancia de recurrir a adultos y profesionales de referencia cuando sea necesario.
Reconocer lo que está ocurriendo, saber pedir ayuda y aprender cómo actuar son herramientas fundamentales frente al acoso escolar.